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el papado al servicio de los iluminatis,satanistas y del futuro gobierno mundial de la bestia



Piers Compton, ex director de
un periódico católico
norteamericano llamado The
Universe, se preguntaba en su
libro La cruz torcida: "¿Qué es
lo que realmente ha causado
los cambios en la Iglesia?" Y se
contestaba a sí mismo: "La
obra deliberada de un plan de
siglos para destruirla desde
dentro." Compton recordaba
que entre los planes
originales de Adam
Weishaupt (Fundador de los
Iluminatis de Baviera),
figuraba su intención de
amalgamar las religiones al
disolver todas las diferentes
creencias y rituales que las
habían mantenido aparte, y
apoderarse del papado,
colocando a un agente suyo
en la silla de Pedro" sin que
los fieles católicos lo
advirtieran. Y señala que en el
Congreso Eucarístico de
Filadelfia de 1976, justo en el
200 aniversario de la fundación
de los illuminados de Baviera,
un gran triángulo con un ojo
en su interior presidió las
reuniones de los fieles. Una
reproducción de esta imagen
apareció en una serie de sellos
emitidos por el Vaticano en
1978.
Pero Compton va mucho más
allá. En su opinión, el primer
Papa que "se rindió" a los
Iluminati fue Pablo VI, quien el
4 de octubre de 1965
pronunció un discurso en las
Naciones Unidas "que propagó
el evangelio social, tan cercano
al corazón de los
revolucionarios, sin un sola
referencia a las doctrinas
religiosas que los mismos
revolucionarios encontraban
tan perniciosas".
Después, fue al salón de
Meditación de la ONU, donde,
en secreto, realizó "un ritual
ocultista de iniciación" cuya
validez quedó rubricada por la
posterior construcción en
Washington del llamado
Templo del Entendimiento,
provisto también de un
triángulo con el ojo
correspondiente, y en el que se
representa a las seis creencias
más extendidas del mundo:
hinduísmo, budismo,
confusianismo, judaísmo,
cristianismo e islamismo. Por
último, Pablo VI fue el primer
Pontífice que empezó a utilizar
un "símbolo siniestro, utilizado
por los satanistas en el siglo VI.
[...] Éste era una cruz torcida
o partida, en la que se exhibe
la figura repulsiva y
distorsionada de Cristo, de la
cual los practicantes de la
magia negra [...] habían hecho
uso".
En el último tomo de las
memorias de Karol Wojtyla,
titulado ¡Levantáos, vamos!,
una inquietante fotografía nos
muestra al Papa detrás de esa
"cruz torcida" mientras mira a
la cámara con un solo ojo.
También se comenta que el 14
de agosto de 2004, Juan Pablo
II visitó Lourdes, donde oró por
la paz del mundo. En ese viaje
tuvo ocasión de entrevistarse
con el presidente de Francia
Jacques Chirac en el mismo
aeropuerto de Tarbes. Chirac
pronunció algunas frases
firmes pero conciliadoras, tales
como: "Francia y el Vaticano
coinciden en la afirmación de
una conciencia universal en
defensa de los valores de paz,
libertad y solidaridad y en el
combate por un mundo que
coloca al hombre en el centro
de todo proyecto", todas ellas
opiniones que nos resultan
familiares. Pero más
espectaculares resultaron las
palabras del Papa: "La Iglesia
católica desea ofrecer a la
sociedad su específica
contribución en la edificación
de un mundo en el que los
grandes ideales de libertad,
igualdad y fraternidad puedan
constituir las bases de la vida
en la búsqueda y en la
promoción incansable del bien
común".
Por primera vez en la historia
del Vaticano un Papa se
atrevió a reclamar como
propios, en voz alta, los
ideales masónicos (libertad,
igualdad y fraternidad), los
ideales de los Iluminati,
aunque es claro que la
interpretación de la frase queda
reducida a su aplicación en
relación con los miembros de la
sociedad secreta, así como el
famoso "América para los
Americanos" no incluye a las
tres américas a la hora del
reparto sino sólo a la del norte.
En definitiva, a buen
entendedor, pocas palabras.
Por favor, note el crucifijo que
el papa Juan Pablo II sostiene
frente a las personas, a la
izquierda. Estúdielo de cerca, y
se dará cuenta de que no es un
crucifijo tradicional. Este
crucifijo es conocido como la
"Cruz Torcida''. Pero, ¿qué
significa eso? Para la
respuesta a esa pregunta,
volvámonos a un autor católico
romano, Piers Compton, que
escribió en su libro, "The
Broken Cross: Hidden Hand in
the Vatican'' (La cruz partida:
Mano oculta en el Vaticano),
Channel Islands, Neville
Spearman, 1981.
Este Crucifijo Torcido es "...
un símbolo siniestro, usado
por los satanistas en el siglo
sexto, que había sido
revivido para la época del
Vaticano Segundo. Esta era
una cruz torcida o rota, en la
cual se mostraba una figura
repulsiva y distorsionada de
Cristo, que los practicantes de
la magia negra y brujos de la
Edad Media habían usado para
representar el término bíblico
"marca de la Bestia''.
Así, no sólo Paulo VI, sino sus
sucesores, llevaron ese objeto
y lo sostuvieron para que fuera
reverenciado por las
multitudes, que no tenían la
menor idea de que
representaba el anticristo''
(p.72).
En la página 56, Compton
presenta una imagen del actual
papa, Juan Pablo II,
sosteniendo su cruz torcida o
partida, justo como hemos
mostrado, a la izquierda.
De ese modo, Juan Pablo II le
está diciendo a todos los
ocultistas de todo el mundo
que él no es un Papa
Tradicional, sino un papa que
está comprometido a realizar
el papel del Líder Religioso
Mundial como lo pide el Plan
para el Nuevo Orden
Mundial.
Otro autor católico, Malachi
Martin, hace este mismo
reclamo de que el papa Juan
Pablo II está comprometido con
el Plan para el Nuevo Orden
Mundial, en su libro, The Keys
to This Blood (Las claves para
esta sangre).
Nosotros los protestantes
siempre hemos objetado el
crucifijo tradicional, porque
mantiene a Cristo en
vergüenza continua, lo cual
está prohibido en Hebreos 6:6.
Sin duda, esta es la base sobre
la cual nosotros los
protestantes objetamos la Misa
entera, pero ese es tema para
otro artículo.
Como puede ver, el crucifijo
que sostiene el papa Juan
Pablo II ante las multitudes en
adoración no es el Crucifijo
Tradicional, ¡sino la Cruz
Torcida Satánica! ¡Este
Crucifijo Torcido fue creado por
los satanistas para representar
al anticristo y su marca de la
Bestia!
Muy pronto, usted verá la
aparición de un líder
mundial, que se llamará a sí
mismo el Cristo, que
reclamará ser Jesucristo que
ha regresado, el Mesías
Judío, y la figura del avatar
por la cual todas las
religiones principales
esperan, todo en un hombre.
Este será el anticristo.
Entonces, muy poco
después de eso, un líder
religioso mundial saldrá a
ayudar al anticristo; este líder
religioso poseerá el mismo
poder milagroso del anticristo.
En este momento, la profecía
de Apocalipsis 13:11-14 se
cumplirá; este líder religioso
mundial será el Falso Profeta
bíblico.
El Plan para el Nuevo Orden
Mundial pide que este líder
religioso mundial [el Falso
Profeta] sea el papa católico
romano, y ciertamente, el uso
por Juan Pablo II de esta cruz
torcida satánica es consistente
con esta parte del plan.
En las semanas pasadas,
hemos estudiado los lazos
entre las Sociedades Secretas
y la implementación del Nuevo
Orden Mundial. Estudiaremos
cómo el Vaticano podría estar
ahora totalmente controlado
por estas Sociedades
Secretas, en camino a
completar la Religión del
Nuevo Orden Mundial, que
estiman es una parte
indispensable de su Nuevo
Orden Mundial.
Ahora volvamos a la palabras
de Compton concernientes a la
Iglesia Católica Romana actual:
"El deseo de dominar el
mundo, ya sea a través del
poder de las armas, la cultura o
la religión, es tan viejo como la
historia...." (p.5).
Luego de detallar algunos de
los intentos de tomar el control
del papado por parte de
elementos no cristianos
Compton llega entonces a
Adam Weishaupt, el sacerdote
jesuita que creó los Maestros
de los Iluminati, sobre los
cuales hemos hablado
repetidamente. Compton
declara: "...Adam Weishaupt
pudo ver el prospecto que tenía
delante de sí con una mente
militar. Tenía empuje y visión.
Sabía el valor de la sorpresa,
basada en el secreto... Era
decidido... Fusionaría a la
humanidad en un todo,
eliminaría la tradición,
suprimiría los dogmas...".
Weishaupt "se diferenció de
sus compañeros en nombre de
la hermandad universal. El
estado ideal que Weishaupt
tenía en mente estaba...
basado en el sueño imposible
de la perfección humana... El
primer día de mayo de 1776, la
sociedad secreta que habría de
afectar profundamente gran
parte de la historia
subsiguiente comenzó a existir
con el nombre de los Iluminati.
"Los Iluminati tenían...un plan ..
se decidieron por una muy
abarcadora línea de conducta.
Esta formaría y controlaría la
opinión pública. Amalgamaría
las religiones al disolver
todas las diferencias de
creencias y rituales que las
habían mantenido aparte, y
se apoderaría del papado y
pondría a un agente suyo en
la Silla de Pedro" (p. 7-8).
Estos planes se escribieron en
1776.
Posteriormente, un miembro de
los Iluminati, Nubius, en un
escrito de 1818 declaró que la
meta de los Iluminati es "la
completa aniquilación del
catolicismo, e incluso,
finalmente del cristianismo.
Posteriormente, examinaremos
las mismas metas, según se
expresan en el libro de la
Nueva Era "The Occult
Conspiracy" (La conspiración oculta). Compton continúa
citando la explicación de
Nubius sobre la necesidad de
los Iluminati de infiltrar el
papado.
"El papado ha estado
entrelazado durante
setecientos años con la historia
de Italia. Italia no puede
moverse ni respirar sin el
permiso del Sumo Pontífice...
Es necesario buscar un
remedio. Muy bien, hay un
remedio a la mano. El Papa...
nunca entrará a una sociedad
secreta. Por tanto, se
convierte en deber de las
sociedades secretas hacer el
primer avance hacia la
Iglesia y el Papa, con el
objeto de conquistar a
ambos" (p.13).
Esto no es nada más que un
llamado a los Iluminati a
infiltrar el papado. Así, la
meta desde el principio
(1776) fue plantar un
iluminista confeso en el
papado, mientras las filas
católicas estarían
completamente ignorantes
de que esto había ocurrido.
Nubius reconoció entonces que
ese proceso podría tomar
muchos, muchos años.
Previmos la necesidad de
invadir y tomar los conventos y
seminarios, para ganar las
mentes de las monjas y
especialmente los sacerdotes
que suben para convertirse en
cardenales. Los cardenales
eligen al Papa (p. 12-15).
¿Cómo fue financiado
Weishaupt en su empeño de
establecer los Maestros de los
Iluminati? Compton explica:
"El (Weishaupt) recibió
respaldo financiero... de un
grupo de banqueros de la
Casa de Rothschild. Fue bajo
su dirección que se
elaboraron los planes a largo
plazo y a nivel mundial de los
Iluminati...Compton luego confirma la
naturaleza espiritual ocultista
de este plan de los Iluminati
para un Nuevo Orden Mundial.
"El reclamo de estar poseídos
por una influencia de otro
mundo podría no haber sido
totalmente falso... someterse a
las pruebas que hacen a un
Iluminati de pura cepa (la
ceremonia se realizó de noche,
en una cámara subterránea
cerca de Frankfurt" (p. 8-9).
¿Recuerdan nuestra discusión,
la semana pasada, sobre las
iniciaciones de la American
Skull and Bones society
(Sociedad Americana Calavera
y Huesos)? También llevan a
cabo su iniciación en una
tumba bajo tierra, o cámara, en
medio de la noche. Recuerden,
Anton LeVey revela en su libro,
Satanic Rituals (Rituales
Satánicos), que esa ceremonia
es normal en el satanismo.
Compton registra más de la
influencia ocultista de los
Maestros de los Iluminati.
"...Algunos ritos y símbolos
derivaron un significado
innegable de lo que
generalmente es llamado
Magia Negra, o de la
invocación de un poder
satánico cuya potencia corre
como un rayo siniestro...".
"El hombre se guía y recibe
órdenes por los símbolos... Los
Iluminati hicieron uso de ... una
pirámide, o triángulo, que
durante mucho tiempo ha sido
conocida por los iniciados
como un signo de fe solar o
mística. En la cima de esa
pirámide, estaba, y de hecho
aún está, la imagen de un Ojo
humano separado, a la que se
han referido en forma diversa
como el ojo abierto de Lucifer...
o el observador eterno del
mundo y la escena humana".
"La pirámide era uno de los
símbolos que representaba la
deidad desconocida y sin nombre en los cultos
precristianos. Siglos después,
fue resucitada como símbolo
de la destrucción de la Iglesia
Católica; y cuando la primera
fase de esa destrucción había
sido producida por aquellos
que la habían infiltrado y desde
entonces ocupaban algunos de
los lugares más altos en la
Iglesia, la reprodujeron como
señal de su éxito".
Compton luego nos estremece
con la siguiente revelación:
"El (este Ojo que Todo lo Ve)
dominaba sobre las
multitudes que se reunieron
para el Congreso Eucarístico
de Filadelfia en 1976. Fue
tomado por los jesuitas, que
publicaron el anuario de la
Sociedad, y apareció en una
serie de estampillas del
Vaticano emitidas en 1978"
(p. 10-11). El autor cristiano Bill
Cooper, me confirmó este
hecho verbalmente por teléfono
cuando llamé a su asistente
para tratar de confirmar
independientemente esta
chocante información.
Compton identifica más
específicamente el verdadero
significado del Ojo que todo lo
Ve:
"El Ojo, que se remonta a los
adoradores babilónicos de la
luna, o astrólogos, vino a
representar la trinidad egipcia
(pagana) de Osiris, el sol; Isis,
la diosa de la luna, y su hijo,
Horus " (p. 11-12).
De hecho, una de las marcas
que identifica al paganismo es
su adoración de la Trinidad
como Padre, Madre Virgen e
Hijo. Esta Trinidad Pagana se
encuentra en virtualmente cada
religión pagana organizada en
el mundo.
Compton continúa examinando
el progreso del Plan de los
Iluminati para infiltrar la Iglesia
Católica desde adentro.
"Para mediados de los 1800 los Iluminati estaban al mando
del Estado de Italia" (p. 17).
Pero todavía la oficina religiosa
del papado estaba fuera de su
control.
En este punto, debemos
recordar que el papado y la
Iglesia Católica Romana entera
estaban siendo mortalmente
debilitados por la inclusión de
doctrina falsa, pagana. Fue
sólo cuestión de tiempo antes
de que los Iluminati pudieran
derrocar al papado al implantar
exitosamente a uno de los
suyos. El papado estaba
destinado a caer como un árbol
que se había estado pudriendo
por siglos antes de que cayera
de repente bajo la arremetida
del viento persistente.
La meta de infiltrar el Vaticano
con un iluminista está también
detallada en el libro The Occult
Conspiracy (La conspiración
oculta), por Michael Howard,
en el capítulo 7, titulado
"Secretos en el Vaticano",
páginas 141-160.
Esta meta suprema de los
Iluminati de infiltrar a los
suyos en los niveles más
altos de la Iglesia Católica no
tuvo éxito hasta principios
de los 1960, cuando se
convocó el Vaticano II.
Compton declara, "los liberales
o progresistas, seguros de
haber traído los designios de
las sociedades secretas a una
conclusión exitosa, estaban
exultantes... EL mundo entero
de la religión ahora estaba
permeado por su influencia..."
(p. 62).
"En menos de una década la
iglesia se había transformado
de una implacable enemiga del
comunismo en una activa y
bastante poderosa defensora
de la coexistencia con Moscú y
la China Roja. Al mismo
tiempo, los cambios
revolucionarios en sus
enseñanzas de siglos han movido a Roma más y más
cerca... de las del
neopaganismo humanista, del
Concilio Nacional y Mundial de
Iglesias" (p. 62-63).
"Cuando los efectos del
Concilio Vaticano Segundo se
hicieron aparentes, el doctor
Rudolf Griurber, obispo de
Regensbury, fue llevado a
observar que las ideas
principales de la Revolución
Francesa, 'que representan un
importante elemento en el plan
de Lucifer, estaban siendo
aceptadas en muchas esferas
del catolicismo'". Recuerde,
Compton es un católico de toda
la vida y aún practicante. A
medida que uno lee su libro, se
acuerda de la actitud del
escritor de las Lamentaciones.
Compton continúa:
"Aunque se ha conducido
mayormente tras bastidores...la
lucha entre la Iglesia y las
sociedades secretas ha sido
más agria y prolongada que
cualquier conflicto
internacional..." (p. 75).
Ahora que el Vaticano II había
implementado el Plan de
Lucifer, como había observado
el obispo Griurber, luego
Compton revela el próximo
paso del Plan de los Iluminati:
"Ahora quedaba concluir una
visita realmente histórica con
un rito de iniciación que
pondría el sello a esta
comprensión recién
admitida...". "Así, el papa
Paulo VI dio en las Naciones
Unidas el 4 de octubre de
1965 un discurso que
propagó el evangelio social
tan cercano al corazón de los
revolucionarios, sin una sola
referencia a las doctrinas
religiosas que ellos [los
revolucionarios] encontraban
tan perniciosas" (p. 68).
Luego del discurso, el papa
Paulo VI fue al Salón de Meditación de la ONU. "Un
boletín cuidadosamente
publicado, que supuestamente
trataba sobre el significado y el
propósito del salón, fue
producido por Lucis Press, que
publica materiales impresos
para las Naciones Unidas". El
hecho de que Lucis Trust es
la Casa Publicadora que
imprime y disemina el
material de Naciones Unidas,
es una devastadora
formulación de cargos de la
Nueva Era y la naturaleza
satánica de esta
organización.
Lucis Trust fue establecida
en 1922 como Lucifer Trust
por Alice Bailey, para que
fuera la compaña
publicadora que diseminaría
los libros de Bayley y
Blavatsky. En 1923, Bailey
cambió el nombre a Lucis
Trust, sin duda porque Lucifer
Trust revelaba en forma
demasiado clara la verdadera
naturaleza del Movimiento de
la Nueva Era [Constance
Cumbey, The Hidden Dangers of
the Rainbow (Los peligros ocultos
del arcoiris), p. 49]. Un rápido
viaje a cualquier librería de la
Nueva Era revelará que
muchos de los libros
incondicionales de la Nueva
Era, especialmente todos los
libros de Bailey, son publicados
por Lucis Trust.
Ahora regresemos a la historia
de la visita del papa Paulo VI a
las Naciones Unidas el 4 de
octubre de 1965.
"Este salón [de meditación]
era un centro de los
Iluminati, dedicado al culto
del Ojo que Todo lo Ve, que
bajo un sistema de alegorías
y secretos velados... estaba
dedicado al servicio de los
cultos paganos, y la
obliteración del cristianismo
en favor de las creencias
humanistas" (p. 68-69).
Este ritual ocultista de
iniciación por el papa Paulo VI
en el Salón de Meditación de
las Naciones Unidas,
"representó la etapa inicial de
un esquema, el cumplimiento
del cual sería... la erección del
Templo del Entendimiento, en
cincuenta acres del Potomac
en Washington, D.C.... El
propósito subyacente del
templo fue revelado de lleno
por su... Ojo que Todo lo Ve...
que representaba las seis fes
del mundo -- budismo,
hinduismo, islam, judaísmo,
confucianismo y cristianismo..."
Esta abdicación significa que
el Papa ya no se considera el
"Vicario de Jesucristo sobre
la tierra" (p. 70-71).
El escenario está así
preparado para la formación
y el anuncio de la Religión
del Nuevo Orden Mundial.
Esta nueva religión será una
combinación de todas las
religiones del mundo, lo que
significa el toque de difuntos
para la Separación del
Cristianismo Verdadero.
Recuerde las palabras de
Jesús, "Yo SOY el Camino, y
La Verdad, y la Vida; nadie
viene al Padre, sino por mí"
(Juan 14:6). Esta dramática
declaración significa que
ninguna de las otras religiones
individualmente ni la Religión
del Nuevo Orden Mundial
pueden proveer el camino al
Padre en el Cielo.
Al infiltrar y tomar control del
papado católico romano,
Satanás habrá obtenido una
enorme victoria, y estará
preparado el escenario para
el desarrollo de los sucesos
predichos en el libro del
Apocalipsis.
Pero la peor revelación de
Compton aún está por venir.
El papa Paulo luego se
presentó en el Yankee Stadium
"llevando el efod, la antigua vestidura... que usó Caifás...
quien pidió la crucifixión de
Cristo"..(Ibid).
"Pocos días después del
regreso de Paulo a Roma, el
obispo de Cuernavaca,
Mendes Arceo, declaraba que
'el marxismo es necesario para
hacer realidad el reino de Dios
en la época actual'; mientras
que el papa Paulo dejó saber
que Roma...estaba lista para
considerar de nuevo las
sociedades secretas" (p.72).
"Una mañana del verano de
1976, unos jóvenes
seminaristas católicos se
sintieron sumamente
alarmados por una revelación
en un diario llamado el
"Borghese...porque el periódico
contenía una lista detallada de
clérigos, algunos de los cuales
ocupaban algunos de los
cargos más elevados, que se
decía eran miembros de
sociedades secretas. Fueron
noticias sorprendentes,
porque... los estudiantes
estaban familiarizados con... la
ley canóniga 2335, [que]
expresamente declara que un
católico que se uniera a una
sociedad de ese tipo sería
excomulgado... mientras que la
ley canóniga 2336 estaba
relacionada con las medidas
disciplinarias a ser aplicadas
contra cualquier clérigo" que se
uniera a una sociedad secreta.
Michael Howard, autor de la
Nueva Era de "The Occult
Conspiracy", habla de esta
misma lista, pero va más allá
para revelar que la mayoría de
estos jerarcas católicos eran
miembros de logias masónicas
(p. 152). Howard declaró que
algunos de estos altos jerarcas
del Vaticano eran:
El secretario privado del papa
Paulo VI.
El director general de Radio
Vaticano.
El arzobispo de Florencia.
El prelado de Milán.
El director asistente del
periódico del Vaticano.
Siete obispos italianos.
El abad de la Orden de San
Benedicto (p. 152).
Estos estudiantes quedaron
horrorizados con esta
revelación, porque se habían
emitido repetidas bulas papales
contra las sociedades secretas,
comenzando con el papa
Clemente XII (1738), y
terminando con el papa Pío XI,
que murió en 1939.
Este artículo fue negado en
forma muy vociferante por un
escritor católico, M. Jacques
Ploncard, en la publicación
L'Aurora, quien declaró que
ningún prelado había estado
afiliado a una sociedad secreta
desde 1830. Sin embargo,
investigadores determinados,
algunos de los que fingieron
ser miembros del gobierno,
lograron acceso al Registro
Italiano de Sociedades
Secretas, y recopilaron una
lista de cardenales, arzobispos
y obispos que eran miembros
de sociedades secretas. Esta
lista incluyó a 125 prelados.
Compton luego hace una lista
de estos nombres en las
páginas 78-84. El escenario
estaba ahora preparado para la
plena aprobación papal de la
membresía en las sociedades
secretas.
El 27 de noviembre de 1983,
el papa Juan Pablo II, el papa
actual, emitió la bula papal
que legalizó la membresía en
las sociedades secretas para
los católicos.
Ahora podemos entender cómo
es que este papa Juan Pablo II
puede exhibir tan
descaradamente la cruz torcida
o partida, ocultista. Ahora
podemos entender cómo el papa Juan Pablo puede buscar
con entusiasmo la dominación
del Nuevo Orden Mundial,
como lo afirma Malachi Martin
en su libro, The Keys to this
Blood (Las llaves para esta
sangre). Martin es un
sacerdote jesuita retirado, que
enseñó en el Instituto Bíblico
Pontificio del Vaticano.
Finalmente, luego de más de
200 años la Sociedad Secreta
de los Maestros del Iluminati,
los originadores del
concepto del Nuevo Orden
Mundial han alcanzado uno
de sus principales objetivos:
infiltrar a su propio iluminista
como Sumo Pontífice de la
Iglesia Católica Romana. Este
suceso ocurrió, como ya
hemos declarado, a principios
de los 1960, cuando el papa
Paulo VI llegó al poder. Este
periodo de tiempo también
encaja con el periodo general
de degradación espiritual y
apostasía que hemos
destacado en programas
anteriores y en nuestro
seminario. Es interesante que
el autor cristiano Bill Cooper,
en su libro Behold a Pale Horse
(He ahí un caballo blanco),
declara, "en 1952, se formó
una alianza, que unía... por
primera vez en la historia:
Las Familias Negras (la
nobleza europea, que
históricamente han
practicado el espiritismo
ocultista); los Iluminati, el
Vaticano, y los masones, que
ahora trabajan juntos para
traer el Nuevo Orden
Mundial" (p. 80).
Michael Howard añade la nota
al final a todo este tema, al
concluir su capítulo sobre la
implicación del Vaticano en la
corriente hacia el Nuevo Orden
Mundial. Recuerde, Howard no
critica al Vaticano; en su lugar,
es un escritor de la Nueva Era
que muestra entusiasmo respecto a estos sucesos.
Howard declara, "En las
celebraciones en honor a San
Francisco de Asís en 1986, que
hicieron énfasis en la unidad de
todas las religiones mundiales,
el Papa participó en una
oración multirreligiosa por la
paz mundial. Los
tradicionalistas se horrorizaron
de ver que el Pontífice
compartía alegremente una
plataforma con un lama
tibetano, un swami hindú, un
médico brujo indígena
norteamericano, un rabino
judío y un sumo sacerdote
maorí... La unidad de todas
las religiones del mundo y el
reconocimiento de que todas
derivaron de la misma fuente
antigua es la filosofía central
de las sociedades secretas".
En este punto, recuerde las
palabras de Jesús, "Por sus
frutos los conoceréis". La
corriente hacia el Nuevo Orden
Mundial ha visto ocurrir su
progreso más significativo bajo
el liderazgo de hombres que
exteriormente parecían
sumamente conservadores y
tradicionalistas. No se deje
engañar.
Finalmente, en un seminario en
Boston, en agosto de 1990, el
director en Nueva Inglaterra de
la Sociedad Teosófica declaró
en forma audaz y entusiasta
que el Plan para la
implementación de la
Religión Pagana del Nuevo
Orden Mundial pedía que el
Papa católico viajara a
Jerusalén en el momento
preciso de la historia para
acordar una conferencia
religiosa mundial especial. A
esta conferencia asistirían
todas las religiones mundiales.
En esta conferencia el Papa
anunciaría que desde este
momento en adelante, todas las religiones del mundo serían
una.
La meta final de los Maestros
de los Iluminati se logrará
finalmente, con el liderazgo
del Papa.
Pero, por qué debemos
sorprendernos de que Adam
Weishaupt fuera un sacerdote
jesuita católico. Así, vemos a la
Iglesia Católica presente en el
inicio de esta conspiración para
el Nuevo Orden Mundial, y en
el final. No se deje engañar

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